Tras un paréntesis "creativo", falta de motivación más que de tiempo u otras causas, estoy de vuelta con estas imágenes que quiero compartir con vosotros de un rinconcito en el Sur de España, donde el tiempo parece que se para, donde la placidez de sus gentes te contagia, donde el romper de las olas en la playa es el mejor relajante natural, donde la palabra "prisa" me da que no existe y donde la cordialidad y amabilidad de sus gentes te hace sentir increíblemente a gusto y siempre con ganas de volver en cuanto te es posible. Este verano he estado en dos ocasiones, agosto y septiembre y me quedo, sin duda alguna, con la calma de septiembre, con el discurrir tranquilo de sus días.
Aquí va la primera parte de las fotos que seguro os invitan a visitar este precioso rinconcito.
Atardeceres increíbles con Cerro Gordo al fondo
Puerto Deportivo "Marina del Este"
Septiembre - Un paseo bien de mañana por la playa